La libre elección de escuela y las cuentas de ahorro para la educación ayudan a los niños a alcanzar su pleno potencial

Por el Arzobispo Pablo S. Coakley                                    21 de febrero, 2016

"Nuestra generación se mostrará a la altura de la promesa que hay en cada joven cuando sepa ofrecerle espacio. Esto significa tutelar las condiciones materiales y espirituales para su pleno desarrollo; darle una base sólida sobre la que pueda construir su vida; garantizarle seguridad y educación para que llegue a ser lo que puede ser"– Papa Francisco

La educación, como Francisco dice más arriba, proporciona la base sólida sobre la que nuestros niños construyen sus vidas. Es la forma en que tratamos de asegurar que nuestros niños a alcanzar su pleno potencial – académica, profesional, moral y espiritualmente.

Por esa razón, la Iglesia Católica siempre ha estado involucrada en el aprendizaje en todos sus niveles, desde las escuelas primarias hasta las universidades. Esas instituciones les proporcionan a los individuos una ruta para alcanzar las condiciones materiales y espirituales necesarias para su pleno desarrollo.

Las Escuelas Católicas, por supuesto, no son la única salida para el desarrollo y el crecimiento. Muchos católicos encuentran satisfacción y una buena educación en las escuelas públicas, escuelas privadas no religiosas, a través de la educación en casa o incluso en línea con escuelas virtuales. Del mismo modo, los no católicos hacen uso de todas esas opciones.

La palabra clave aquí es "opciones." Todos los niños son diferentes. Algunos tienen necesidades especiales o discapacidades de aprendizaje que se abordan mejor en los  entornos de aprendizaje personalizados. Algunos están orientados hacia el aprendizaje basado en la tecnología, en línea. Otros están mejor servidos por la escuela pública más cercana a ellos, y están contentos con esa opción.

Las familias, al igual que los niños, también son diferentes. Para algunos, es esencial que la fe se incorpore en el aprendizaje diario de sus hijos. Para otros, no lo es.

Por eso hace mucho tiempo he sido un partidario de la libre elección de escuela – el conjunto colectivo de políticas que den a los niños y los padres el acceso a una variedad de opciones educativas, incluyendo escuelas charter, escuelas religiosas, clases particulares y otros canales educativos.

También es por eso que estoy animando a nuestros legisladores para que apoyen las cuentas de ahorro para la educación, o ESAs por sus siglas en inglés.

Las ESAs les dan a todos los padres que cualifiquen una cuenta de débito que puede ser utilizada en los gastos educativos. La cantidad varía, pero ambos planes de la ESA que están bajo consideración de la Legislatura del Estado para este año proveerán a los padres con varios miles de dólares. Esa cuenta se podría utilizar para contratar a un tutor; inscribir a un niño en cursos en línea; y, de gran importancia para muchos católicos y yo, enviar a un niño a una escuela privada basada en la fe.

Este plan no requiere más gasto estatal. En su lugar, se reasigna algunos de los varios miles de millones de dólares en fondos que ya van hacia la educación en Oklahoma.

Más importante aún, les permite a los padres el tomar buenas decisiones en nombre de sus hijos. Sería levantar algunos niños de circunstancias desesperadas, y ofrecerles mejores opciones educativas.

Le permite a la próxima generación de Oklahoma el construir cimientos más sólidos, más fuertes, por sí mismos a medida que trabajan para alcanzar su pleno potencial.