Fieles pastores

16 de abril, 2017

Arzobispo Pablo S. Coakley

Cada año durante la Semana Santa, los sacerdotes que sirven en la Arquidiócesis de Oklahoma City, así como los sacerdotes de todo el mundo, se reúnen unos con otros sacerdotes y con su obispo para la Misa Crismal. Es durante esta solemne liturgia que el obispo bendice y consagra los santos oleos  y el sagrado crisma que se utilizarán durante el próximo año en la celebración de los sacramentos. Es durante esta Misa que los sacerdotes reflexionan y renuevan sus sagradas promesas sacerdotales en presencia del obispo y de los fieles reunidos.

Este es un día muy importante para los sacerdotes. Recordamos el regalo increíble que es compartir en el eterno sacerdocio de Jesucristo. Nos enfocamos en la importancia de nuestros sagrados deberes y nuestra comunión con el obispo y entre nosotros en fraternidad sacerdotal.

A lo largo de los años, hemos desarrollado costumbres adicionales en esta archidiócesis. Nuestros sacerdotes pasan la tarde juntos en oración y fraternidad antes de la misa vespertina. Es un tiempo para la renovación espiritual y la reflexión. Muchas diócesis hacen algo similar. Pero, una costumbre única se ha desarrollado aquí. Cada año, los sacerdotes honran uno de los suyos.

Inspirados por el testimonio del Venerable Siervo de Dios Padre Stanley Rother, los sacerdotes nombran y recomiendan un digno destinatario para el Premio Padre Stanley Rother, Fiel Pastor. Este año este distinguido reconocimiento se está presentando al Padre Paul Gallatin en agradecimiento por su dedicación al ministerio sacerdotal durante toda una vida de servicio. El Padre Gallatin es el 17º sacerdote honrado con el Premio Padre Stanley Rother, Fiel Pastor, desde la creación de este premio en el 2003.

En Oklahoma, siempre hemos reconocido el testimonio destacado que el Padre Rother fue para sus feligreses y para sus hermanos sacerdotes. Como Jesús, el Buen Pastor, el Padre Rother dio la vida por su rebaño. Con los años, aprendió a vivir una vida de servicio desinteresado por los demás de innumerables maneras. Su fidelidad diaria en las pequeñas cosas lo prepararon para hacer el sacrificio supremo de su vida. Fue fiel en las pequeñas cosas. Fue a través de su fidelidad diaria a la ley de la caridad, y a las promesas y obligaciones que abrazó en la ordenación, que se configuró cada vez más perfectamente a Cristo, el Buen Pastor.

Lo que la Iglesia local de Oklahoma y Guatemala han valorado durante mucho tiempo en la vida y ministerio del Padre Stanley Rother ahora está siendo reconocido y afirmado por la Iglesia Universal. Ha sido declarado mártir de la Iglesia Católica. Es la primera vez que tal distinción se ha otorgado a uno nacido en tierra estadounidense. Será beatificado a finales de este año y se convertirá en el primer beato entre los sacerdotes nacidos en los Estados Unidos de América.

"El pastor no puede huir ante la primera señal de peligro". Estas palabras, escritas meses antes de su muerte, prefiguraron el testimonio final que trajo la vida de servicio desinteresado del Padre Rother a su conclusión. Él no huyó. No buscaba su propia comodidad. Fiel hasta el final, dio testimonio de Jesús, el Buen Pastor y Sumo Sacerdote, que vino a servir y no a ser servido.
 
El Venerable Siervo de Dios Padre Stanley Francis Rother mantuvo sus ojos en Jesús. Nos ha dejado un excelente ejemplo de un ministerio sacerdotal dedicado. Al honrar a nuestros hermanos sacerdotes con el premio Padre Stanley Rother, Fiel Pastor, estamos recordando lo que significa ser un buen pastor en las cosas grandes y pequeñas durante toda una vida de servicio sacerdotal. Ruego que su ejemplo siga inspirando y animando a nuestros sacerdotes y seminaristas, y que por su intercesión muchos más jóvenes traten de imitar a este buen pastor al responder al llamado que Dios les está haciendo en este momento al sacerdocio.