"Libranos del Mal. Amén”.

Recientemente me encontré con un programa de eventos para el Teatro del Centro Cívico (Music Hall Civic Center en inglés)  en Oklahoma City. ¡Imaginen mi asombro al leer acerca de boletos para una función de una "Misa Negra", que se presentará en esta institución pública!

Estoy dispuesto a darle el beneficio de la duda y asumir que este evento estaba programado sin el conocimiento de lo que se va a llevar a cabo. La llamada Misa Negra es un ritual oculto normalmente llevado a cabo en secreto entre los iniciados en sus misterios oscuros. Es asombroso que esto se esté realizando de manera pública y en espacio público. En una Misa Negra una Sagrada Hostia consagrada, obtenida por  sigilo de una Misa Católica, es corrompida de una manera vil y sexual y luego se convierte en el sacrificio de esta falsa Misa ofrecida en homenaje a Satanás.

 

Para más de un billón de católicos en todo el mundo y más de 200,000 católicos en Oklahoma la Misa es el más sagrado de los rituales religiosos. Es el centro del culto Católico y celebra la redención del mundo por medio de la salvífica muerte y resurrección de Jesucristo. En particular, la Eucaristía – la cual creemos ser el cuerpo, sangre, alma y divinidad de Jesucristo - es la fuente y cumbre de nuestra fe. Una Misa Negra es una inversión satánica y  burla de las creencias más sagradas no sólo de los Católicos, sino de todos los Cristianos.

Estoy asombrado y afligido que el Centro Cívico promovería como entretenimiento y vendiera entradas para un evento que es esencialmente una burla blasfema y sacrílega de la Misa Católica.

Es difícil imaginar que el Centro Cívico se haga de la vista gorda y permita que un grupo utilice sus instalaciones para quemar una copia del Corán, o para llevar a cabo una actuación abiertamente antisemita. ¡Ni deben hacerlo! ¿Cuál es la diferencia? Existen normas comunitarias a cumplir. Y éstas prohíben obras que son "ilegales, indecentes, obscenas, inmorales o de cualquier manera ofensivas públicamente." Una Misa Negra ciertamente califica como ofensiva, obscena e inmoral. Su único propósito es mostrar hostilidad hacia el Catolicismo y todo lo que es sagrado para los Cristianos.

Los actos de sacrilegio público socavan los cimientos de la sociedad civil y no tienen ningún valor social redentor. Socavan el respeto por las instituciones sociales, culturales y religiosas. Se burlan y derriban, y no proporcionan bienes sociales comparables.

Desde luego, espero que aquellos que están permitiendo este evento lo reconsideren si  esto se trata de un uso adecuado del espacio público. Confiamos en que los líderes de la comunidad en realidad no desean permitir o alentar un evento tan vergonzosamente  denigrante y que sin duda puede encontrar una manera de poner remedio a esta situación.

Si el evento sí se lleva a cabo, consideraremos otras opciones pacíficas, orantes y respetuosas para demostrar nuestra oposición a este acto sacrílego apoyado públicamente.

Mientras tanto, hago un llamamiento a todos los Católicos en Oklahoma y en otros lugares, así como a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, a orar por un nuevo sentido de lo sagrado y que el Señor pueda cambiar los corazones y las mentes de los organizadores de este evento . Que Dios nos proteja de la fuerza del mal que invoca tal evento.