Uniendo Nuestro Deber de Orar y Nuestro Deber de Votar

11/4/2012

Ante todo recomiendo que se hagan peticiones, oraciones, suplicas y acciones de gracias por todos,
sin distinción de personas; por los reyes y todos los gobernantes, 
para que podamos llevar una vida tranquila y en paz, con toda piedad y dignidad.
(1 Timothy 2:1-2)

Está claro que San  Pablo nos exhorta a ofrecer oraciones y acciones de gracias por aquellos a quienes Dios ha permitido, y hemos elegido para gobernar nuestra Nación, nuestro Estado y nuestras comunidades. Como el día de las elecciones está ahora sobre nosotros invito a todos mis lectores a unirse a mí en la oración por nuestra nación, nuestros candidatos y nuestro electorado.
Oremos. Oh Dios, Padre nuestro y Señor de todos, a Ti elevamos esta oración.
Te alabamos y te damos gracias por la oportunidad de ejercer nuestro derecho al voto como ciudadanos de esta gran nación.
Guíanos,  por el poder de tu Espíritu, para que podamos votar de una manera que mejor refleja nuestra fe viva, nuestros valores del Evangelio y las enseñanzas de nuestra Iglesia.
Que nuestros votos promuevan el compromiso de nuestra nación para los vulnerables entre nosotros: los pobres, los ancianos, los enfermos y los inmigrantes.
Que nuestros votos aumenten aún más nuestro compromiso como nación para la santidad del matrimonio y la familia, así como a la dignidad de cada vida humana, especialmente de la vida de los no nacidos, que son los más vulnerables de todos.
Que nuestros votos aumenten aún más nuestro compromiso como nación para preservar la libertad religiosa y  ejercer  todas nuestras libertades que son un don gratuito de Ti.
Que este Día de las Elecciones nos lleven hacia una vida más tranquila y apacible, como nación, viviendo cada día en paz y con dignidad, en la justicia y en la libertad.
Y, por último Señor, bendice y guía a todos los que se eligen para gobernar nuestros  Estados Unidos de América.
Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén