Dios Nos ha Abierto la Puerta de la Fe

10/7/2012

Cuando Pablo y Bernabé regresaron a Antioquía de su primer viaje misionero, “A su llegada, convocaron a los miembros de la Iglesia y les contaron todo lo que Dios había hecho con ellos y cómo había abierto la puerta de la fe a los paganos.” (Hechos 14:27) La puerta de la fe sigue abierta para cada uno de nosotros y Dios nos sigue invitando a través de su umbral hacia una relación más profunda con Él en la Iglesia. El ya cercano Año de la Fe, declarado por el Papa Benedicto XVI para toda la Iglesia, es una oportunidad para que cada Católico de un giro hacia Jesucristo, encontrándolo en los Sacramentos y redescubriendo las riquezas de nuestra fe Católica. “Porta Fidei,” la “Puerta de la Fe,” es el nombre del decreto por el cual el Santo Padre ha convocado este año especial de actividad pastoral dedicado a la renovación de la fe de los Católicos. El Año de la Fe comienza el 11 de octubre, el cincuenta aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II y el veinte aniversario de la publicación del Catecismo de la Iglesia Católica. Concluirá el 24 de noviembre de 2013. Durante este Año de la Fe se nos invita a estudiar tanto los documentos del Concilio Vaticano II y el Catecismo, con el fin de profundizar en el conocimiento de la fe y entrar más profundamente en el misterio de Cristo y de su Iglesia.
El comienzo del Año de la fe en este mes es también la ocasión de un Sínodo de Obispos en Roma. Su tema es “La Nueva Evangelización para la Transmisión de la Fe.” Durante este sínodo  obispos de todo el mundo se reunirán con el Santo Padre para orar, reflexionar y juntos elaborar estrategias sobre la importancia de un renovado anuncio del Evangelio de Jesucristo, comenzando con aquellos que ya han sido bautizados. Comienza en nuestros propios corazones, y en aquellos lugares donde la fe, quizás una vez firme, se ha debilitado.
Durante estos últimos años hemos oído hablar mucho de la Nueva Evangelización. ¿Qué hay de nuevo en ella? Sin duda, no propone un nuevo Evangelio, “Jesucristo es el mismo ayer, hoy y        siempre.” (Heb 13:8). Más bien es nueva en su ardor, métodos y expresión. Su objetivo es presentar el Evangelio de manera convincente que corresponden a las preguntas, las circunstancias y los desafíos de hoy. La Nueva Evangelización propone que cada Católico profundice en su propia fe, que tenga confianza en el Evangelio y esté dispuesto a compartir el Evangelio con los demás. Es un llamado a no sólo conocer nuestra fe, sino a ser testigos de Jesucristo dondequiera que estemos.
Esencialmente, la Nueva Evangelización y el Año de la Fe es un “una invitación a una auténtica y          renovada conversión al Señor, único Salvador del mundo.” (Porta Fidei 6). El Año de la Fe ofrece una oportunidad para que cada uno de nosotros renovemos nuestro compromiso bautismal al vivir los momentos cotidianos de nuestras vidas con fe, esperanza y amor como testigos de Cristo.
En la Arquidiócesis de Oklahoma City estaremos poniendo a su disposición una variedad de recursos para el Año de la Fe. Estampas y carteles serán distribuidos en cada una de las parroquias. Nuestro periódico el Sooner Catholic y nuestra pagina sitio web tendrán presentaciones especiales que saldrán con regularidad. Nuestros departamentos en la Arquidiócesis están tomando el Año de la Fe como el tema de la programación ordinaria a lo largo de este año. Los pastores están siendo alentados a hacer uso de los diversos recursos que se ponen a su disposición para las actividades parroquiales. Actualmente estoy realizando una serie de sesiones de escucha alrededor de la Arquidiócesis, como parte de un proceso para desarrollar una visión mutuamente compartida y prioridades pastorales para la Arquidiócesis. Esto será una parte esencial de la experiencia y de los resultados del Año de la Fe que nos guiará hacia el futuro en el transcurso de los próximos años.
Por favor, únanse a mí en la oración por una abundante efusión de la gracia de un nuevo Pentecostés durante este Año de la Fe, mientras que juntos, nos lanzamos a lo más profundo.