¿Está usted confundido? ¿Cuáles son las leyes de Oklahoma para reportar abuso/negligencia infantil?

12/4/2011

La reciente cobertura de los medios de comunicación de la actual crisis del estado de Pennsylvania ha dejado a mucha gente confundida acerca de cómo reportar el abuso infantil o negligencia. ¿Quién tiene la obligación de informar? En primer lugar, el deber de informar varía de estado a estado. La ma-yoría de los estados, incluyendo Oklahoma, lo convierten en un deber obligatorio para reportar el abuso infantil o negligencia, incluida la sospecha de abuso o negligencia infantil. En Oklahoma cada adulto entra dentro de esta obligación legal de reportar. No hay excepciones.

En segundo lugar, es importante saber que la ley que impone esta obligación también protege al informador de buena fe. No puede haber represalias legales contra las personas que hacen reportes de buena fe de abuso o maltrato infantil aun sospechado siquiera. La intención de la ley es clara: ¡pensar primero en el niño y protegerlo!

Sabiendo que tenemos la obligación firme de reportar, la siguiente pregunta es: ¿Cómo puedo hacer la denuncia? Tal vez este pequeño resumen le ayudará:

En primer lugar: llame a la línea directa para ayuda del Departamento de Servicios Humanos (DHS): 800-522-3511.

Esté preparado - identifíquese, dígales todo lo que sabe, y pida un número de caso. Si la persona que hizo el reporte de abuso tiene que volver a llamar, este número de caso será de mucha ayuda. El cómo el DHS se encargará de este asunto puede variar. Si ellos creen que el niño podría estar en peligro inminente, entonces puede que pidan al informante llamar a la policía local o al sheriff. Si usted hace un reporte y se le pide que llame a la policía, hágalo inmediatamente. Aunque hacer un reporte dos veces pueda parecer molesto, piense primero en el niño y proteja a ese niño.

Una vez que una persona ha informado al DHS y seguido sus instrucciones, el informante de abuso ha cumplido con sus obligaciones legales. Sin embargo, si el abuso involucra a un miembro del clero, empleado de una iglesia o voluntario de una iglesia el siguiente paso es po-nerse en contacto con la línea directa para ayuda de la Arquidiócesis Pastoral, (405) 720-9878 y / o el Vicario General, Monseñor Edward Weisenburger, al (405) 721-5651 Ext. 139.

La Arquidiócesis está dispuesta a ayudar no sólo a las víctimas de abuso infantil, sino también aquellos que tienen que reportar el abuso. La Sra. Jennifer Goodrich, empleada de la arquidiócesis que se encarga de la línea directa para ayuda de la Arquidiócesis Pastoral es una profesional acreditada. Mientras que su principal responsabilidad es ayudar a las víctimas que denuncien a los abusos por parte de personal de la iglesia, también está disponible para proporcionar apoyo a la persona que reporta el abuso al DHS y a la Arquidiócesis. La señora Goodrich tiene acceso a otros profesionales y se encargará de la atención pastoral adicional, si así lo solicita. Cualquier persona que denuncia maltrato o descuido infantil ha hecho lo correcto y ánimo a esa persona a que permita que otros le ayuden. Recuerde que para hacer un informe honesto y concienzudo, usted está pensando y protegiendo al niño.

Los informes de abuso que hemos oído hablar con tanta frecuencia son profundamente inquietantes. El abuso sexual de niños es un problema serio en nuestra sociedad. Espero que recuerde que la Arquidiócesis y sus parroquias han creado normas y procedimientos para proteger a los niños. Estas políticas y procedimientos están trabajando. El 17 de noviembre David Crary de la Asociación de Prensa escribió un artículo que fue publicado en el periódico The Oklahoman reportando que en los EE.UU. las estadísticas indican que la prevalencia del abuso sexual infantil en los EE.UU. ha disminuido en las últimas dos décadas. El artículo atribuye esto a varios factores, como el procesamiento intensificado, una mejor selección de personas que tratan regularmente con los niños y el aumento de la conciencia pública y apoyo a programas de protección de los niños. Aunque muchos de los defensores a la prote-cción de niños expresan un optimismo cauteloso, también señalan que sus casos no han disminuido. Todos advirtieron contra la complacencia.

Nuestro compromiso con la protección de los niños es absolutamente firme, pero se necesita de todos nosotros para que las leyes de protección de los niños que la Iglesia y otros han puesto en marcha, funcionen. Agradezco el apoyo que ustedes dan a su pastor, coordinador parroquial, los directores y maestros, las DRE, catequistas, ministros de la juventud y todos los otros líderes dedicados y voluntarios ave trabajan para mantener a nuestros niños a salvo. Pido a cada uno de ustedes que sigan con este apoyo y cooperación para continuar con el esfuerzo de implementar el Programa de Ambiente Seguro.

Sus comentarios sobre el Programa de Ambiente Seguro son siempre bienvenidos. Puede ponerse en contacto con nuestra Coordinadora de Seguridad para el Medio Ambiente, la Sra. Janet Engstrand, con sus preguntas, inquietudes o comentarios al teléfono: (405) 721-5651 Ext. 150, o envíele un correo electrónico a: This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it. .