• 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8

Semana Nacional de Concientización sobre la Planificación Familiar Natural: "Pro-Mujer, Pro-Hombre, Pro-Niño"

Seamos realistas, las parejas que adoptan la práctica de la planificación familiar natural (PFN) son contraculturales. Ellos están nadando contra la corriente. Dan testimonio de un valor que ha perdido su brillo en nuestra sociedad, la belleza y la bondad de la fertilidad. Parejas PFN reconocen que la fertilidad no es ni una molestia ni una maldición, sino una bendición. No es una enfermedad a ser tratada y suprimida con productos químicos, sino un don que debe ser recibido con respeto y reverencia.

Contrario a la evidencia médica y el sentido común, nuestro gobierno federal trata a la fertilidad como una enfermedad. El Departamento Salud y Servicios Humanos (HHS, por sus siglas en ingles) manda que todos los contraconceptivos aprobados por el gobierno (incluidos los medicamentos para inducir el aborto) se incluyan entre los "servicios preventivos" en todos los planes de seguro de salud. Esta decisión política es una traición; revela un profundo sesgo contra la vida y la fertilidad. Es una triste ironía que la amplia disponibilidad de contraconceptivos químicos coincide con una creciente demanda de tratamientos de infertilidad en las parejas que no pueden concebir.

Cada año la Iglesia Católica en los Estados Unidos observa la Semana de Concientización sobre la Planificación Familiar Natural. La celebración de este año es del 21 al 27 de julio y corresponde con el aniversario de la encíclica Humanae Vitae (25 de julio, 1968), que establece nuestras creencias católicas sobre la sexualidad humana, el amor conyugal y la paternidad responsable.

A menudo la Iglesia Católica es falsamente representada como la Iglesia de las prohibiciones - la Iglesia del "no." De hecho, somos fundamentalmente una Iglesia de afirmación, una Iglesia del "Sí." Debido a que estamos a favor de la vida, nos oponemos al aborto, la eutanasia y muchos otras prácticas contrarias a la dignidad humana. Porque estamos a favor de la mujer, el hombre y de los niños, nos oponemos a la utilización de todas las formas de contraconceptivos. Hay una mejor manera.

¿Qué es la PFN? La planificación familiar natural es un término genérico para varios métodos utilizados por las parejas para lograr y para evitar el embarazo. Todos estos métodos de PFN se basan en la observación de signos de fertilidad de origen natural en el ciclo mensual de la mujer.

A pesar de tener sus raíces en la ciencia real, la eficacia de la PFN no puede ser juzgada sólo por su alto grado de éxito en evitar el embarazo cuando se usa correctamente. Su eficacia se demuestra también por el enriquecimiento positivo que aporta a los matrimonios. PFN es verdadera planificación familiar pues para muchas parejas les ayuda a reconocer el momento óptimo para concebir un hijo. Ellos saben cuándo van a ser más receptivos a la energía creativa de Dios obrando a través de ellos y el don de la fertilidad para crear nueva vida.

Por tratarse de la cooperación de tanto el marido como la esposa, PNF enriquece matrimonios mediante el fomento de la comunicación, el respeto mutuo y la auto-maestría. Los esposos y las esposas deben hablar sobre su preparación para el embarazo y decidir juntos si este es tiempo de abstenerse de la intimidad sexual. La conversación y la responsabilidad compartida de sus actos fomentan el respeto por las necesidades emocionales y físicas de cada uno y alienta la verdadera ternura al responder el uno al otro durante períodos fértiles.

La planificación familiar natural no es contraconceptiva. Cuando se utiliza  responsablemente por parte de parejas les ayuda a permanecer abiertos y fieles al plan de Dios para el matrimonio que es tanto el dar amor como el dar vida (unitiva y procreativa). A diferencia de todos los métodos contraconceptivos, la PFN no hace nada para evitar o suprimir la concepción. En cambio, las parejas ajustan su comportamiento en función de sus intenciones de planificación familiar discernidas en la oración.

Todas las parejas casadas son llamadas a la paternidad responsable. Para los católicos, esto significa en última instancia, vivir todos los aspectos de su matrimonio como una expresión de su discipulado y ofreciendo su matrimonio a Dios y abiertos a Su sabiduría. La forma en que una pareja acepta y respeta su fertilidad es una expresión de esta obligación de permanecer abiertos al plan creador de Dios y a formar sus conciencias y tomar decisiones de acuerdo con la verdad revelada por Dios.

Una pareja practicando la PFN como una expresión de la paternidad responsable pueden considerar en oración las condiciones físicas, económicas, psicológicas y sociales de su matrimonio y generosamente recibir con agrado una gran familia, o, por motivos graves, pueden optar por evitar por el momento, o incluso por un período indefinido, un nuevo nacimiento. La planificación familiar natural ofrece una manera para que las parejas entren más profundamente en el plan de Dios para el matrimonio y la familia. Es verdaderamente "Pro-mujer, Pro-hombre y Pro-niño."