Las semillas de deleite que Cristo sembró en el corazón de Stanley

Semillas de Amor

Por Pedro A. Moreno, O.P.
Director, Oficina del Ministerio Hispano

Esta columna lleva mucho tiempo haciéndose. Incluso puedo decir que mis columnas anteriores sobre santos y mártires han estado preparándole el camino a esta. Mi teoría era que al comprender a otros santos y mártires podría conocer y comprender mejor al Padre Stanley Rother.

Cada uno de ellos es modelo de vida cristiana. Ellos brillan porque reflejan el amor y la presencia de Dios para nosotros. Son amigos de Dios y lo demuestran por medio de vidas de cariñosa y sacrificada amistad con aquellos a quienes servían.

Los santos son hombres y mujeres que no se contentan con amar a Dios intensamente. Ellos también quieren compartir a su Dios de amor con los demás y ayudar a otros a que se enamoren de este Dios maravilloso. Un Dios que es amor y nos ha mostrado Su amor en Su Hijo, nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Este fuerte deseo de compartir a Jesús, compartir la Buena Nueva de amor del Dios, es el corazón del verdadero discipulado.

Y seamos honestos, no hay mayor señal de ser intencional en el ministerio de discipulado que estar dispuesto a dar la vida por el bien del Evangelio. El padre Stanley podría haber regresado a Oklahoma, pero como nuestro amigo de Okarche ha dicho claramente "El pastor no puede huir". Eso es ser intencional.

En la vida del Padre Stanley Rother encuentro el ejemplo de un discípulo intencional. El mayor ejemplo de esta pasión por compartir a Cristo, esta pasión de responder al llamado "Vayan y Hagan Discípulos", es su amor por la Palabra de Dios y su deseo de compartir con otros a Cristo, la viva y vivificante Palabra de Dios.

Las personas que él servía en Guatemala hablaban un lenguaje poco común, Zutujil, y no podían escuchar la Palabra de Dios tan llena de amor en las Escrituras porque no había ni Nuevo Testamento o mucho menos una Biblia en su idioma. Stanley estaba convencido de que esto era necesario y continuó con el proyecto de traducir el Nuevo Testamento.

Recibió su martirio antes de que pudiera ver el proyecto finalizado, pero el proyecto se completó. Hoy en día, muchos pueden leer acerca de Jesucristo en los Evangelios gracias en gran parte a lo que el Padre Stanley hizo hace tantos años.

¡Este discípulo intencional fue el instrumento de Dios para salir y hacer más discípulos a través del Nuevo Testamento Zutujil, que todavía está en uso hoy en día!

Su deseo de compartir a Cristo con el pueblo guatemalteco también se manifestó en su amor por cada celebración litúrgica. Me encantan las fotos del Padre Stanley bautizando a los niños y celebrando la Santa Misa.

¡Cada sacramento que celebramos es encontrar y compartir a Cristo, nuestro amor y vida! Celebrar bien los sacramentos es vivir un momento especial de hacer discípulos. El Padre Stanley hizo esto a menudo y lo hizo bien.

El Padre Stanley Rother vivía abierto a la presencia amorosa de Dios en Su Palabra, en la Eucaristía y abierto a la presencia amorosa de Dios en la comunidad de fe que tanto amaba y servía. En una carta fechada el 16 de noviembre de 1980, que comienza "Mi Querido Frankie", encontré una frase que por alguna razón ha resonado de alguna manera en mí.

“Cuando escucho al pueblo durante la Misa aquí en domingo o el jueves, esa cacofonía de oraciones subiendo al Señor, su presencia debe estar allí. Me deleita ser parte.”

Padre Stanley Francis Rother - la Palabra de Dios lo deleitó porque hay amor en esa Palabra. Los sacramentos, y sobre todo la Misa, lo deleitaron porque el amor de Dios está presente en cada celebración sacramental. Las personas que servía lo deleitaron, sus oraciones lo deleitaron, porque la amorosa presencia de Dios está allí. Su sacerdocio lo deleitó porque le dio una oportunidad única de responder al llamado de amor de Dios y la oportunidad de amar a los demás de una manera muy especial. Cristo lo deleitó porque Cristo es el amor encarnado.

Stanley Francis Rother - un modelo de vida cristiana y un discípulo intencional.