¡Cada familia necesita un soñador!

San José y su fértil descanso

Por Pedro A. Moreno, O.P.
Director, Oficina del Ministerio Hispano

San José es un gran ejemplo de hombre de fe y gran marido. Piénsalo, Jesús eligió a su madre y padrastro. ¡Jesús escogió lo mejor!

Mateo 1, 19 dice: "Su esposo, José, pensó despedirla, pero como era un hombre bueno, quiso actuar discretamente para no difamarla."

¡José es un gran hombre! (Bueno en esta traducción de la biblia.) El ama a María, y si dice algo acerca de no ser el padre del fruto de su vientre, ella podría ser apedreada a muerte. Para evitar esto, decide dejarla sin hacer alboroto. La gente pensaría que él es otro hombre que abandona sus responsabilidades paternales y el pueblo saldría para ayudar a María. La actitud de José es simple. Cúlpenme a mí y la déjenla quieta a ella. ¡Eso es amor!

Dios interviene mientras José descansa. En el primer sueño, comenzando en Mateo 1, 20, José es invitado a cambiar sus planes:

“… el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: ‘José, descendiente de David, no tengas miedo de llevarte a María, tu esposa, a tu casa; si bien está esperando por obra del Espíritu Santo, tú eres el que pondrás el nombre al hijo que dará a luz. Y lo llamarás Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados’.”

El versículo 24 resume el resultado de este primer sueño: "Cuando José se despertó, hizo lo que el Ángel del Señor le había ordenado y tomó consigo a su esposa.".

Cada vez que Dios quiere conducir a José por un camino diferente, el Señor le muestra el nuevo camino a través de un sueño cuando está descansando.

Después de que los Reyes Magos visitaron a la Sagrada Familia, estaba claro que no podían quedarse en Belén. Pero, ¿a dónde deberían ir? No hay problema. José no se preocupó. Sólo se fue a descansar, dormir un rato. Mateo 2 nos dice el resto.

"Después de marchar los Magos, el Ángel del Señor se le apareció en sueños a José y le dijo: ‘Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto. Quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes buscará al niño para matarlo’.”

El versículo 14 dice lo que José hizo cuando despertó:

"José se levantó; aquella misma noche tomó al niño y a su madre y partió hacia Egipto."

Pero, ¿cuánto tiempo deben permanecer en Egipto? No hay problema. José no se preocupó. Él sólo se fue a descansar, dormir un rato, ¿y adivina qué? ¡Sí! Dios bendice a aquellos que descansan en Su amor y paz. Dios bendice a aquellos que confían en Él. Mateo 2 también nos bendice con los detalles de este tercer sueño:

“Después de la muerte de Herodes, el Ángel del Señor se apareció en sueños a José en Egipto y le dijo: ‘Levántate, toma contigo al niño y a su madre y regresa a la tierra de Israel, porque ya han muerto los que querían matar al niño’.”

Ahora Israel es un país grande. José no sabía a donde ir en Israel. El sueño anterior no le dio un mapa a seguir. Pero José no se preocupó. Es un buen esposo y padre porque es un hombre que confía fielmente en Dios y sabe que tarde o temprano Dios le mostrará el camino.

¡Sorpresa! José se va a descansar, confiando en Dios y su providencia. José fue bendecido con un cuarto sueño:

"Conforme a un aviso que recibió en sueños, se dirigió a la provincia de Galilea.”  Usted ya sabe lo demás.

Este año, el 19 de marzo caerá un domingo, por lo que nuestra celebración de San José, Patrono de la Arquidiócesis de Oklahoma City, será trasladada al lunes 20 de marzo. Les invito a tomarse un poco de tiempo después de esta Misa especial para seguir su ejemplo. Confía en el Señor, descansa un poco.

Aquí les ofrezco unas palabras del Papa Francisco sobre San José durante su visita a Milán, Filipinas.

“El descanso es necesario para la salud de nuestras mentes y cuerpos, aunque a menudo es muy difícil de lograr debido a las numerosas obligaciones que recaen sobre nosotros. Pero el descanso es también esencial para nuestra salud espiritual, para que podamos escuchar la voz de Dios y entender lo que él nos pide. José fue elegido por Dios para ser el padre putativo de Jesús y el esposo de María. Como cristianos, también vosotros estáis llamados, al igual que José, a construir un hogar para Jesús. Preparar una casa para Jesús. Le preparáis un hogar en vuestros corazones, vuestras familias, vuestras parroquias y comunidades.”

“En mi escritorio tengo una imagen de San José durmiendo y durmiendo cuida a la Iglesia. Sí, puede hacerlo, lo sabemos.”

“Y cuando tengo un problema, una dificultad, yo lo escribo en un papelito y lo pongo debajo de San José, para que sueñe sobre el. Esto significa que debe rezar por ese problema.”