¿A Dónde Han Ido Todos Los Padres?

AmorisLaetitia nos habla sobre la paternidad
 
Por Pedro A. Moreno, O.P.
Director de la Oficina de Ministerio Hispano

En unas pocas semanas estaremos celebrando el Día de los Padre y fabricantes de corbatas, fabricantes de colonia y compañías que ofrecen un surtido de calzoncillos están preparando su mercancía. Tristemente, la verdad es que lo que se gasta en el Día delos Padres es generalmente mucho menos de lo que se gasta en el Día de las Madres.

Mientras que las tarjetas de Día de las Madres son la número uno en ventas, por desgracia, tarjetas para el Día de los Padres no son la numero dos. Tarjetas para el Día de los Padre tienen el cuarto lugar en ventas. Este es solo el comienzo. El número más impresionante para mí es el que los gastos en ventas para el Día de las Madres sobre pasan los gastos del Día delos Padrespor casi $5 Billones de dólares. A los ojos de la sociedad, la paternidad no es lo que solía ser, está en constante disminución.

 

Incluso el Papa Francisco está hablando acerca de la paternidad en su último documento AmorisLaetitia. En concreto los párrafos 176 y 177 expresan un análisis honesto de la situación actual de la paternidad.

Aquí está el principio del párrafo 176 en donde el Santo Padre habla mucho de la ausencia de los padres y de algunos de los problemas referentes a la forma en que la paternidad se vivió en el pasado.

Se dice que nuestra sociedad es una «sociedad sin padres». En la cultura occidental, la figura del padre estaría simbólicamente ausente, desviada, desvanecida. Aun la virilidad pareciera cuestionada. Se ha producido una comprensible confusión, porque «en un primer momento esto se percibió como una liberación: liberación del padre-patrón, del padre como representante de la ley que se impone desde fuera, del padre como censor de la felicidad de los hijos y obstáculo a la emancipación y autonomía de los jóvenes. A veces, en el pasado, en algunas casas, reinaba el autoritarismo, en ciertos casos nada menos que el maltrato».
 
El Santo Padre continúa con los cambios en la paternidad y las dificultades para la práctica de este llamado único.

Pero, «como sucede con frecuencia, se pasa de un extremo a otro. El problema de nuestros días no parece ser ya tanto la presencia entrometida del padre, sino más bien su ausencia, el hecho de no estar presente. El padre está algunas veces tan concentrado en sí mismo y en su trabajo, y a veces en sus propias realizaciones individuales, que olvida incluso a la familia. Y deja solos a los pequeños y a los jóvenes».

La presencia paterna, y por tanto su autoridad, se ve afectada también por el tiempo cada vez mayor que se dedica a los medios de comunicación y a la tecnología de la distracción. Hoy, además, la autoridad está puesta bajo sospecha y los adultos son crudamente cuestionados. Ellos mismos abandonan las certezas y por eso no dan orientaciones seguras y bien fundadas a sus hijos. No es sano que se intercambien los roles entre padres e hijos, lo cual daña el adecuado proceso de maduración que los niños necesitan recorrer y les niega un amor orientador que les ayude a madurar.
 
Como respuesta a las deficiencias en la paternidad, Francisco, en el párrafo 177, nos recuerda cuáles son las ideas principales que deben ser tenidos en cuenta referente a la paternidad para que pueda verse correctamente desde el punto de vista de nuestra fe.
 

Ideas clave sobre la paternidad en la fe, inspiradas en AmorisLaetitia
#177

Dios pone al padre en la familia y cada padre debe ser el reflejo de la verdad, el amor y la misericordia de Dios para los demás miembros de su familia:
- Los padres están llamados a compartir su divino don de su masculinidad;
- Son imagen y discípulos de Cristo;
- Generosidad y el liderazgo servicial;
- Hombre de oración y que le rinde culto a Dios;
- Sabiduría, integridad y carácter;
- Humildad y santidad.

Cercanía amorosa con su esposa manifestada de muchas y variadas maneras:
- Dispuesto a, y capaz de, compartir todo con su esposa: la alegría, la tristeza, la esperanza y dificultades también.

Cercanía amorosa y presencia saludable para sus hijos que promueve un desarrollo apropiado:
- A medida que vayan creciendo;
- Cuando juegan o trabajan;
- Cuando están tranquilos o están angustiados;
- Cuando hablan o cuando están en silencio;
- Cuando se avientan y cuando tienen miedo;
- Cuando se apartan y cuando regresan de nuevo al el camino correcto.

Como en la parábola del padre con dos hijos, los niños necesitan un padre amoroso y misericordioso esperando por ellos cuando regresen a casa con sus problemas, triunfos o fracasos. Ellos pueden pensar que son demasiado viejos para el apoyo y el cuidado de un padre, muchos incluso tratan de no aceptar o mostrar que han superado la necesidad del apoyo de un padre pero la realidad que lo necesitan. Todos lo necesitamos. 

Todos necesitamos a nuestro amoroso Padre en el cielo y no es bueno que los niños carezcan de un padre. Su ausencia solo obliga a los niños a crecer antes de que estén realmente preparados para hacerlo.

Tal vez estos recordatorios inspirados por el Papa Francisco puedan ayudar a los padres de hoy y mañana. Una cosa que todos sí podemos hacer es unirnos y orar por ellos y otra es que tal vez podamos igualar lo gastado para el Día de las Madres. ¡Necesitamos disminuir esa brecha!

¡Un anticipado Feliz Día de los Padres a todos los papas!