2016 con Cristo: Todos lo necesitamos

Sólo él, y nadie más, nos puede salvar.


Por Pedro A. Moreno, O.P., MRE
Director, Oficina de Ministerio Hispano


En el mensaje Urbi et Orbi de esta pasada navidad el Santo Padre, al celebrar con nosotros el nacimiento de Niño Dios, nacimiento y manifestación de la misericordia divina en el pesebre, nos invitó a abrir nuestros corazones para recibir la gracia de la navidad, que es Él mismo, Nuestro Señor Jesucristo.

“Jesús es el «día» luminoso que surgió en el horizonte de la humanidad” dijo el Papa en su mensaje. He aquí algunos otros aspectos de su mensaje que sobresalieron para mí al reflexionar sobre ellos.

• El pasado año tan lleno de tragedias, guerras y actos terroristas, nos lleva a buscar estrategias humanas y proyectos políticos para ponerle fin a la existencia del mal alrededor nuestro. Pero el Papa Francisco nos recordó de que “Sólo la misericordia de Dios puede liberar a la humanidad de tantas formas de mal, a veces monstruosas, que el egoísmo genera en ella. La gracia de Dios puede convertir los corazones y abrir nuevas perspectivas para realidades humanamente insuperables.”

• En un mundo lleno de familias destruidas, problemas y enfermedades devastadores, y tanto sufrimiento, el Papa Francisco nos enseña cómo evitar caer en la desesperación y perder la paz al decirnos que “Donde nace Dios, nace la paz. Y donde nace la paz, no hay lugar para el odio ni para la guerra.”
• La presencia de Cristo en nuestras vidas hace la diferencia. Él trae la esperanza, la paz y la alegría.
• Que Nuestro Señor Jesús, fuente del amor y la misericordia, nos fortalezca en nuestra vida de discípulos en este nuevo año y nos a ayude a dar testimonio de Él, su amor y misericordia, a todos los que nos rodean.
• ¡En el 2016, todos con Cristo como nunca antes!
• Todos lo necesitamos y recordemos siempre que sólo Cristo, y nadie más, nos puede salvar.