Taller de vocaciones examina satisfacer necesidades pastorales de católicos hispanos

Por Beth Griffin
Catholic News Service

HUNTINGTON, N.Y.  -- Según Jesús llamó a sus discípulos de muchas maneras, los directores de vocaciones y la facultad de los seminarios tienen que caminar con los candidatos y estudiantes para entender y satisfacer sus necesidades individuales mientras disciernen su llamado al sacerdocio, de acuerdo con el obispo de Orlando, Florida.

Las normas diocesanas y las prácticas de los seminarios deben acomodar las variadas expresiones de oración y celebraciones culturales, particularmente en las diversa y creciente comunidad católica hispana, dijo el obispo John G. Noonan.

Él se dirigió al taller hispano de la conferencia nacional de directores diocesanos de vocaciones realizado el 29 de octubre en el seminario Immaculate Conception en Huntington.

Él dijo que los hispanos componen el 42 por ciento de la población católica de Estados Unidos y más del 50 por ciento de los católicos menores de 35 años de edad, pero solamente el 15 por ciento de los estudiantes de los seminarios. "¿Qué estamos haciendo mal?", preguntó él.

El obispo Noonan dijo que las diferencias entre las culturas hispánicas debieran ser reconocidas por la iglesia y los directores de vocaciones deben señalar el ejemplo del papa Francisco como sacerdote y líder de habla hispana.

El obispo nativo irlandés describió como despertador cultural su propia educación bilingüe en los dos seminarios de la Arquidiócesis de Miami. Los estudiantados incluían inmigrantes cubanos y no hispanos. Él dijo que las liturgias y celebraciones alegres, físicas y ruidosas "eran un tanto extraordinarias para un anglo. En Irlanda nunca expresamos nuestros sentimientos", él bromeó.

La gente aplaudía durante la Misa, la gente entraba en vaivén, la gente hablaba. Todo era foráneo para mí. Lo aceptaba y lo disfrutaba totalmente", dijo el obispo Noonan.

Como rector durante mucho tiempo de su seminario alma mater, y durante su puesto de nueve años como director de vida sacerdotal y ministerio para la Arquidiócesis de Miami, él usaba sus experiencias personales como seminarista inmigrante para animar a los directores de vocaciones a acompañar a los candidatos en su viaje de discernimiento y desarrollo.

El obispo Noonan dijo que no es necesario hablar el idioma ni conocer la cultura, pero los sacerdotes tienen que atender a su gente, extenderse y acogerla. Los pastores en parroquias primordialmente anglo que celebran una sola Misa en español necesitan entender que los hispanos "no están solamente usando la iglesia; la parroquia es de ellos también, él dijo.

"Comida, música y bailes folclóricos son importantes para una cultura y estos derriban barreras", dijo el obispo Noonan. "La experiencia de nuestra fe es tan limitada que a veces que no entendemos qué es celebrar el multiculturalismo", él dijo.

Los directores de vocaciones y la facultad de los seminarios tienen que pasar tiempo conociendo a los candidatos y desarrollar aprecio y respeto por todos los estudiantes. "Cada uno tiene una historia que contar. Uno necesita saber tanto como pueda sobre ellos para enfilarlos hacia el éxito", dijo el obispo Noonan.

"No permitan que las leyes, reglas y reglamentos los venza", él dijo. Las incapacidades de aprendizaje y de un trasfondo educativo débil son obstáculos vencibles que pueden ser atendidos en casas de formación y mitigados con apoyo durante todos los años de seminario".

"Necesitamos caminar con nuestros hombres jóvenes y entender qué necesitan. Necesitamos darles esperanza de que es importante que permitan que Cristo entre en sus vidas", él dijo. "¡No se rindan!".

El taller de dos días incluyó representantes de 15 diócesis y se repetirá en Florida, California y Texas, según Rosemary C. Sullivan, directora ejecutiva de la conferencia nacional de directores diocesanos de vocaciones.

Sullivan dijo que el Comité para el Clero, la Vida Consagrada y las Vocaciones de la Conferencia Estadounidense de Obispos Católicos le encomendó a su organización la tarea de ayudar a las diócesis a aumentar el número de seminaristas hispanos por un 25 por ciento en tres años.

El taller es el comienzo de una conversación muy necesaria para ayudar a los directores de vocaciones a mejorar su extensión hacia la juventud, ella dijo. "La misión por ahora es decirle a los directores de vocaciones anglos 'puedes hacer esto. Puedes llegarle a estos jóvenes'", dijo Sullivan. "El mejor consejo es estar presente y saber quiénes son los líderes".

El pequeño número de seminaristas, comparado con la presencia hispana en la iglesia, "simboliza un vacío. ¿Hay hombres jóvenes en la comunidad hispana que tienen el llamado y no saben cómo interiorizarlo ni orar con eso?", preguntó Sullivan. "El rol del director de vocaciones es estar abierto al movimiento del Espíritu Santo".

Padre Jorge Torres, director de vocaciones de la Diócesis de Orlando, dijo que el taller "le recordará a los sacerdotes que el carisma está dentro de ellos" y sus corazones misioneros serán conmovidos por Jesús para salirse de su zona cómoda y conocer gente en los márgenes.

"Esto no será más difícil que cuando el cristianismo vino a las Américas", él dijo.

Durante el taller la Cruz de los Encuentros fue exhibida en la capilla del seminario. La cruz de madera de 5 pies de alto simboliza el viaje en la fe de los católicos latinos en Estados Unidos y fue bendecida por el papa Francisco en Philadelphia el 26 de septiembre.

Los Encuentros son un proceso eclesiástico de tres años convocados por los obispos católicos de Estados Unidos. Estos incluyen actividad misionera, consultas, desarrollo de liderazgo y discernimiento pastoral y culminará con el Quinto Encuentro Nacional sobre el ministerio hispano en el 2017. Durante el proceso de Encuentro la cruz será venerada en parroquias, diócesis y regiones episcopales de todo el país.