La victoria por el cielo se gana a base de pequeños esfuerzos, dice el Papa

Por Junno Arocho Esteves
Catholic News Service

 CIUDAD DEL VATICANO – Como los atletas, los cristianos deben entrenarse en santidad para ganar "la gran victoria de los cielos", dijo el papa Francisco en una Misa tempranera.

 En la homilía de esa Misa, celebrada el 19 de octubre en la capilla de su residencia, conocida en latín como "Domus Sanctae Marthae" (Casa de Santa Marta), el Papa presentó sus reflexiones sobre la primera lectura tomada de una carta del apóstol San Pablo, dirigida a los romanos, en la que les hace un llamado a los cristianos para que presenten su respectivo cuerpo "como esclavos para la justificación de la santificación".

 Aunque la conversión es un deber y uno debe de entrenarse como atleta que se prepara para una competencia, el Papa dijo que la santificación no se origina en esos esfuerzos.

 "Los esfuerzos que hacemos, este trabajo diario de servir al Señor con nuestra alma, nuestro corazón, nuestro cuerpo, con nuestra vida entera, solamente le abre la puerta al Espíritu Santo", dijo el Papa. "¡Es Él el que viene a habitar dentro de nosotros y nos salva! ¡Él es el dón de Jesucrito!"

 Empero, el Papa reconoció que debido a nuestra debilidad, debido al pecado original y al demonio, la tentación de regresar a nuestros antiguos hábitos es constante. El camino para la conversión, dijo, está hecho "de poquito en poquito todos los días ", incluso aunque haya dificultades.

 Como ejemplo, el Papa habló de una mujer que sufría de cáncer y que él había conocido. Ella, a pesar de sufrir de tan terrible enfermedad, "se desenvolvía con alegría " y "actuaba como si estuviera sana'.

 "Y hablando de esta actitud, la mujer me dijo: '¡Padre, daría cualquier cosa por vencer el cáncer!' Y así es lo mismo que les debe de pasar a los cristianos", dijo el Papa. "Nosotros que hemos recibido este dón en Jesucristo y hemos salido del pecado, de la vida de iniquidad " debemos seguir adelante, "un paso cada día".

 Estos pequeños esfuerzos, dijo, "nos ayudan a no caer, a no regresar, a no retornar a nuestra iniquidad; sino a seguir adelante en busca de este dón, esta promesa de Jesucristo que es precisamente el encontrarnos con Él". 

"Pidámosle esta gracia al Señor: que seamos fuertes, que seamos fuertes en este entrenamiento de vida en busca del encuentro con Él, para que recibamos el dón de la justificación, el dón de gracia, el dón del Espíritu Santo en Jesucristo", dijo el Papa.